Es empezar de cero,volver a sentir, volver a jugar, volver a volar, volver a ser lo que eras antes, es empezar, reanudar la partida, pero esta vez no hay nada más, solo tu y tu destino, sólo tu y ese camino que te queda por recorrer, y que puede que en ese camino haya más o menos baches, des más o menos traspiés, que tus tropiezos y caídas sean más o menos numerosas, pero no te preocupes, equivocarse es casi obligatorio.
Búscame cuando te apetezca, cuando notes que me echas de menos, cuando te mueras de ganas de verme. Búscame cuando eches en falta las risas, las conversaciones sin rumbo, nuestros juegos. Búscame cuando necesites que te digan lo especial que eres, lo guapo que estas cuando te enfadas y lo bueno que pareces cuando ríes. Búscame cuando recuerdes los buenos momentos y te arrepientas de no tenerlos ahora.
Un día me verás llorando por los suelos, y al siguiente dando saltos de alegría. Habrá días que estaré 24 h contigo, abrazándote, agobiándote, haciéndote reír.. otros, sin embargo, notarás que no estoy aquí y nada tiene que ver conmigo, esos días te aconsejo que no te esfuerces ni en tocarme. Con el tiempo verás que soy de extremos, que conmigo es blanco o negro, que el gris para mí no existe: o un dia te quiero y otro te odio. Que cuando lloro, lloro hasta soltar la última lágrima, que cuando río, me escucha españa entera, que cuando me enfado, lo hago con toda mi energía y que cuando beso, lo hago como si fuera la última vez...
De pequeñitas nos sentábamos horas y horas frente al televisor deseando ver el increíble beso con el que se despierta la bella durmiente, o el esperado momento en que la cenicienta se convierte en princesa y se casa. Nos parecía todo precioso y de color de rosa, soñábamos con hacernos mayores y vivir algo así. Imaginábamos como sería nuestro castillo y el bonito romance que viviríamos con el que sería nuestro príncipe azul. Estábamos ilusionadas con todo eso, hasta que por fin crecimos un poco, la vida nos dio alguna que otra primera lección y dejamos de ser tan inocentes e ignorantes, continuamos fantaseando, pero quizá ya no de la misma manera. Fue entonces cuando comenzamos a oír afirmaciones como “eso sólo ocurre en las películas”, cuando la gente más cercana te alertaba de que los príncipes azules no existían, cuando comenzaron a arrebatarte el derecho de soñar, y cuando te convenciste de que sí, realmente, eso sólo ocurría en las películas. Y tuvo que pasar poco tiempo para que unas pocas experiencias de la vida te lo confirmaran. Nos creímos que ya erámos un poco más adultas, pues definitivamente dejamos a un lado ese pequeño gran deseo que nos movía por dentro desde pequeñas. Y a partir de entonces vivimos con un sueño menos por el que luchar.
Bienvenidos al espectáculo, damas y capullos, cierren los ojos y tápense los oídos. Todo esto va como una cosa loca, sin control. Dicen que en este tablero hay una serie de reglas, pero yo veo que las fichas se mueven como les da la gana.Según alguien que seguramente se dedicaba a ver películas americanas de navidad en las que todo el mundo es bueno, y les pasan cosas buenas y eran felices y comían patos, todo acción tenia una repercusión. Y, no. Esa no es la realidad. La realidad es saber que las normas no existen. Que alguien porque se esfuerce no siempre va a tener su beneficio. Que una persona buena no le van a tener que pasar cosas buenas por obligación, y viceversa. Que no te confundas compañera, que aquí todo vale. No salves el culo de alguien, porque seguramente los demás nunca salven el tuyo; y si lo encuentras no lo dejes escapar, aunque va a ser difícil. Vivimos en un mundo en el que las personas solo piensan en ellos mismos y después, en ellos, y más tarde en ellos otra vez; y si luego les da por ahí, pueden que se preocupen del perro de la vecina. Porque amor, las reglas no están escritas, pero tú, puedes cambiarlas. Porque, que si aquí nada es justo, yo seré injusta. Si son unos cabrones, a mi eso nadie me gana.Si quieren que juguemos, jugaremos,con las mismas cartas.
El cambio de año esta ahi para que paremos un momento y reflexionemos sobre el año que ha pasado. Para que recordemos nuestros triunfos y nuestros fracasos. O las promesas que se hicieron y se rompieron. Las ocasiones en las que nos abrimos a las grandes aventuras. O nos encerramos en nosotros mismos por el miedo a ser lastimados. Por que de eso se trata el fin de año, de tener otra oportunidad. Una oportunidad para perdonar, para hacerlo mejor, para hacer más, para dar más, para amar más. Y dejar de preocuparnos por el : "Y si..." y empezar a pensar en lo que seria. Entonces cuando suene esa ultima campanada recordemos estar junto a los otros y no solo esa noche sino todo el año.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




